Hay un vestido que sirve tanto para ir al aeropuerto como para una cena en la playa sin tener que pararse a cambiarse. El Marina es ese vestido. Una silueta holgada, tipo vestido-camisa, que llega hasta los pies, confeccionado en suave lino y algodón: cuello abierto, mangas cortas remangadas y un profundo escote en V enmarcado por un bordado botánico oscuro que desciende desde el cuello hasta el pecho. El tipo de detalle que hace que parezca un sencillo vestido largo sacado de una boutique del sur de Francia.
«El bordado de La Amarina es la razón por la que lo he incluido. Sigue exactamente el escote en V —ramas que recorren ambos lados de la abertura— y es lo único que hace que un vestido de lino beige pase de ser algo anodino a algo con lo que realmente te apetece que te hagan fotos. Llevo años vistiendo este estilo de vestido y la disposición del detalle aquí es mejor que en la mayoría. Mételo en la maleta. Te lo pondrás todos los días». — Sarah Mitchell, fundadora de Valora New York
✔ Escote en V con bordado botánico: un bordado de ramas florales oscuras que recorre ambos lados de la profunda V desde el cuello hasta el pecho. El detalle artesanal que hace que una sencilla silueta de lino parezca cuidada y de calidad de boutique.
✔ Cuello de camisa abierto — un cuello holgado y relajado que enmarca el bordado y el escote sin resultar rígido. Un cuello que queda bien abierto en la playa y que se puede combinar con collares en capas para una salida nocturna.
✔ Mangas cortas remangadas — una manga corta con un remate natural que aporta un aire desenfadado y mantiene el vestido fresco
para todo un día de calor.
✔ Silueta trapecio que llega hasta los pies: una línea recta y suave que desciende desde el hombro hasta el tobillo sin marcar la cintura. Una forma que realza cualquier tipo de figura y se mueve con libertad a cada paso.
✔ Bolsillo en el pecho: un único bolsillo aplicado en el pecho izquierdo que aporta un detalle funcional y un lugar donde apoyar la mano o el móvil sin alterar el bordado.
✔ Cinco colores: crema, verde oliva, azul cielo, negro y amarillo. Desde tonos neutros descoloridos por el sol hasta tonos veraniegos intensos: cada versión del bordado contrasta de forma diferente con el color de fondo y los cinco colores son perfectos desde la primavera hasta el otoño.
Cuerpo de lino. Cuello bordado. El vestido de vacaciones que se gana un hueco en cualquier maleta que prepares.